De tropiezos y de oficios

Es archiconocido eso de que no hay que tropezarse dos veces con la misma piedra. Y quien dice dos, dice cincuenta.   Solemos atribuirle este refrán popular al amor, pero que va, al final cuantas veces te enamoras de verdad? Algunas nada más (menos mal), te tropiezas con cinco o seis piedras a